domingo, 1 de marzo de 2009

En barco de Chacabuco a Quellon
















Realmente el retraso del barco nos ha brindado la gran oportunidad de ir viendo todos los fiordos, el ventisquero colgante, el volcan del Chaiten humeando a lo lejos, las resquebrajadas montañas por el terremoto de hace dos años, delfines exhibiendo sus lomos al sol y una ballena que no se atreven mas que a resoplar sin dejarse ver por timidez.
Han sido 28 horas sintiendo otro mundo, viendo como de los pequeños puertos alejados de cualquier civilizacion como, Puerto Ricardo, Puerto Cisnes y otros mas, la gente espera con impaciencia el barco que cada semana les trae provisiones y les permite ir a otra isla o a la pequeña ciudad de Quellon a hacer sus compras. Un mundo que el escritor de Quenchi, Francisco Coloane, describe con la naturalidad de quien ha vivido en estas islas sin la mirada fugaz e inocua del turista.